Editorial – 16 de Agosto de 2011

16 de agosto de 2011 | Temas: Sin categoría.
Editorial – 16 de Agosto de 2011

A menos de un mes de la celebración de las elecciones generales en Guatemala, un ambiente de nerviosismo circunda en la diversidad de partidos políticos, de la misma forma, los ciudadanos y ciudadanas terminan de informarse para poder tomar una decisión acertada sobre sus candidatos y partidos predilectos para ese día de las votaciones.

La denegatoria de inscripción de Sandra Torres, según muchos, favorecerá el abstencionismo, según otros, favorecerá a ciertos partidos, de igual forma, el hecho de que Harold Caballeros se encuentra casi fuera de la contienda, favorecería a otras propuestas políticas.

En la guerra de propuestas, los partidos políticos se dieron a la tarea de salir a hacer las mediciones respectivas desde hace más de un año, con los resultados armaron sus respectivas propuestas y ahora, no importa cómo, pero todos ofrecen lo mismo.

Llámese falta de originalidad, o bien, falta de planificación, no en todos los casos, claro está, pues ciertos partidos poseen el recurso humano para poder llevar a cabo lo que dicen que serán capaces de realizar, otros por el contrario, se enfocan en propuestas que saltan al campo de lo irreal y de lo utópico, es decir, que proponen por proponer.

La generalización imperfecta es una falacia, por lo que decir que todos los partidos políticos han improvisado sería absolutamente falso, pero lo que sí se puede mencionar es que la presente campaña política podría compararse con un dimes y diretes entre niños contestones, pues si uno propone blanco los demás proponen más blanco, y si otro propone negro, el resto ofrece cualquier otra gama de ofrecimientos, siendo la oferta de los partidos políticos, más coyuntural que otra cosa.

Independientemente de lo que se ofrezca y de lo que se proponga, lo cierto es que muchas cosas no pueden ser realizadas, pues la concreción de muchas propuestas sería demasiado compleja y difícil de ejecutar; de igual forma debemos estar atentos, como población, no en la propuesta hecha desde la lógica del marketing político, sino que poniendo los pies en la tierra y evaluando la posibilidad de que esas propuestas puedan cumplirse. De igual forma, muchos proponen pero de palabra, sin que lo que ofrecen se encuentre plasmado en un plan de trabajo, pues lamentablemente la mayoría no posee un plan de trabajo, sea esto por falta de capacidad para elaborar el mismo, por irresponsabilidad, o bien, porque de entrada saben que no van a ganar y elaborar un plan de trabajo sería una pérdida de tiempo.

No obstante, al igual que cuando uno realiza una compra en una determinada tienda, uno, como consumidor, evalúa si el producto llena las características de lo que se necesita, igualmente se pondera la calidad del producto en cuestión y la capacidad del mismo para realizar la tarea que queremos que realice. De la misma forma, debemos hacer los guatemaltecos y guatemaltecas al momento de emitir nuestro voto, pues la decisión no puede ser al azar, sino que debe responder a un examen que cada uno, dentro del conocimiento y capacidad de raciocino personal, debemos hacer. No basta entonces sólo con votar, sino votar por quienes consideremos que tienen la capacidad de realizar lo que proponen.

 

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