Dos estigmas

29 de noviembre de 2011 | Temas: Editorial.
Dos estigmas

Editorial – 28 de noviembre de 2011

Hace dos días el mundo entero conmemoró un aniversario más del “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”, y dentro de dos días será el “Día Mundial de la Lucha contra el Sida”, estando en una fecha intermedia entre ambos días, es importante adentrarse en la íntima relación que ambos temas guardan.

Una de las acciones más comunes en contra de las mujeres es la violencia sexual, ya que, día a día, los casos de violaciones aumentan estrepitosamente, de igual forma, si vemos más allá, lograremos darnos cuenta que, además de todo el daño psicológico que deja una violación, existen daños absolutamente irreversibles, daños que la ley guatemalteca denomina “lesiones gravísimas”, daños que pueden ser ejemplificados con el contagio del VIH/SIDA.

La convergencia de ambos temas en un determinado caso, es decir, la violación que conlleva el contagio de VIH/SIDA, trae consigo una doble revictimización y la portación de dos estigmas, no por nada más que por la característica discriminadora que muchas veces posee la sociedad. Eres igual de malo por hacer, que por que te hagan.

Absolutamente injusto y censurable es, en primer término, cualquier forma de violencia en contra de la mujer, y luego es igual de injusto y censurable cualquier forma de discriminación en contra de cualquier persona portadora de VIH/SIDA, y más aún, si ambas injusticias convergen en una misma persona.

En una sociedad llena de tabús y paradigmas tendientes al menosprecio de quien no se ajusta a los parámetros sociales preestablecidos por los líderes de opinión, es sumamente importante recalcar en el hecho de que si bien es cierto que cada ser humano es libre de hacer lo que le plazca, siempre y cuando sus actos no se reputen de ilegales, no existe el derecho de excederse en la libertad que cada uno tiene por el hecho de ser humano, para menospreciar, estigmatizar o discriminar a cualquier otra persona por ninguna causa. En ningún lugar dice que algún humano tiene el derecho de hacer infeliz a otro, por el contrario, debería de ser costumbre y tradición buscar la manera de apoyar a cualquiera que así lo necesite.

Conmemorar el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” y el “Día Mundial de la Lucha contra el Sida” pasa de ser un momento ideal para abanicar banderas, a ser el momento idóneo para reflexionar y cambiar nuestras propias conductas.

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