Y después de la segunda vuelta… ¿qué?

9 de noviembre de 2011 | Temas: Opinión, Opinión.
Y después de la segunda vuelta… ¿qué?

Definitivamente, los guatemaltecos que votamos o no para la segunda vuelta, una vez se conocieron los resultados nos dejarón una sensación de preocupación o satisfacción. Naturalmente, tal sensación se deberá por quien salió victorioso. Sin embargo, esto no eximirá a nadie de continuar trabajando, de pagar impuestos, de seguir cuidando la vida, de proteger a los nuestros, de escuchar y leer noticias del acontecer nacional e internacional, de comprar todo aquello que es necesario para vivir honradamente (comida, vestido, bienes materiales, etc.), cuidar la salud, pagar los estudios de nuestros hijos, etc.

Para casi todos los guatemaltecos nada cambia (o casi nada) en nuestro modus operandi; seguiremos contemplando, anhelando, lamentando o celebrando aquellos posibles cambios de fondo que el nuevo gobierno y su gabinete realizarán o intentarán realizar. No olvidemos que en ciento ochenta días serán logros virtuales y no reales aquellos que dicen “que harán”. En esa cantidad de días no se podrá resolver lo que ha venido sucediendo desde los últimos 20 años, o probablemente desde hace más.

Todo lo anterior, podría quedar polarizado por la época posterior a ese segundo mes electoral, la propia de diciembre, que para fortuna de algunos o muchos es época de algarabía, paz, amor, posibles gastos extras pero para con aquellos que amamos, protegemos y luchamos para que cada día sean y seamos mejores guatemaltecos (ojalá así fuesen todos los meses de nuestras vidas), pero – para lo que es enero de 2012 – retomaremos de nuevo el tema del acontecer nacional y del nuevo gobernante y su séquito de colaboradores. Tendremos y/o no tendremos ¿más seguridad, más empleo, más educación, más inversión, más deuda, más ministerios, más funcionarios, más gasto público, más narcotráfico, más violencia, más bonos, más impuestos? No lo sabemos aún, pero muchos lo inferimos.

Guatemala seguirá siendo flagelada o tratada para que sea curada de fondo y no de apariencia; los alcaldes, ministros, diputados, etc. serán obstáculos o medios para que esto suceda. Para el campo y la ciudad todo tendrá un tinte igual al de cualquier diciembre, enero o cualquier mes del año. No quiero ser dramaturgo, pero indica que cuatro años no alcanzarán para cumplir todo lo que se nos ofrece desde la primera vuelta con todas esas opciones y ahora de todas ellas, concentradas en dos en la pasada segunda vuelta.

El que ganó tiene una serie de compromisos adquiridos (y no necesariamente con el pueblo como primera instancia). Las alianzas que se han venido dando, son muestra de algo. Unas de ellas indicaron que coinciden con sus propios planes, otros no aclaran del todo su alianza con ese alguien, pero parece indicar que una de las opciones ha encontrado la fórmula para que también en la política muchos salgan beneficiados; entiéndase que también hay partidos políticos solidarios. Fedro – un fabulista latino del año 15 AC – dijo: “Nunca es segura la alianza con un poderoso”.

Lo que sí es claro (tanto para muchos como para mi manera de ver), es que nuestro diario vivir, no cambiará, no importando quien haya quedado, y demostrado está con los gobiernos anteriores, que el modus operandi se ha venido dificultando cada día más; y cada uno de nosotros seguiremos queriendo, deseando, soñando y anhelando en lugar de “exigir” el cumplimiento firme de las obligaciones del Estado (salud, seguridad y educación).

Pasada la segunda vuelta, en el escenario político muchos celebran y se regocijan, mientras que los otros serán la oposición para que se cumpla y respete la ley, o bien, simplemente serán el entorpecimiento de esa posible cura o progreso para nuestra nación.

Sin embargo, para otros será época de vacas gordas para sus bolsillos, bienes materiales, amigos, etc.; y efectivamente, a estos se les llama, desde hace mucho tiempo, “defensores de la patria” y serán aquellos por los que habremos votado. No me resta más que agregar aquello que dijo Aldous Huxley (novelista, ensayista y poeta inglés) “Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje” y lo que dijo Bernard M. Baruch (financiero y asesor presidencial) “Vota por aquel que prometa menos. Será el que menos te decepcione”. Si votaste podrás exigir cuentas al Estado, si no lo hiciste no te quedará más que callar y otorgar, probablemente como otros años.

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